Estacionamiento y sus efectos

El anuncio del Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera de presentar una norma de estacionamientos que limite la construcción de los mismos es un triunfo de todos los que durante años habíamos estado en esa línea, y particularmente de ITDP México que ha tomado la agenda de los espacios de estacionamiento y de Andrés Sañudo, el especialista que quizá ha dedicado más tiempo a este tema.

Para el ciudadano que llega en automóvil a su oficina o a un centro comercial esta idea parece absurda. En Facebook puse un post con la nota del anuncio de Mancera y la encabecé “Menos cajones no, que me enamoro“. En las reacciones veo algunos enojos y comentarios contra esta idea, lo cual me dice que la importancia del tema ha sido bien comunicada hacia arriba, hacia el mismo Jefe de Gobierno, pero no hacia la sociedad.

Voy a soltar algunas ideas para invitar a quienes esto causa una reacción negativa a la reflexión.

  1. Empiezo por los autos subcompactos ¿alguien recuerda el salto que significó en los autos chiquitos la llegada del “Atos” por ahí del 2002? A pesar de lo pequeño del auto, éste era relativamente cómodo, frente a otros subcompactos que se habían comercializado en México antes. La razón, el diseño del auto tenía una prioridad: la comodidad de los pasajeros, así que fue construido al revés. ¿Cómo hacer un auto, a partir de que los pasajeros estén cómodos? Los autos antes eran concebidos del motor y las ruedas hacia el pasajero. Bueno, eso es lo que queremos lograr con las edificaciones, hacerlas desde las personas hacia “lo demás” y no satisfacer primero “lo demás” y luego poner el énfasis en las personas.
  2. Los estacionamientos ocupan un lugar físico. Con autoservicio se requieren de 30 a 35 m2 por cajón; atendidos puede reducirse a unos 20-25 m2; robotizados puede haber una reducción mayor. Ese lugar físico tiene varios impactos:
    1. Los autos entran y salen por algún lado y deben atravesar áreas peatonales para hacerlo. Mientras más cajones, más entradas y salidas, así que más interferencias con el área peatonal.
    2. En zonas de suelo caro, Reforma a la cabeza, lo que menos quieres es destinar estacionamiento: no necesitas que el estacionamiento mire a Reforma. Esto ha impactado a las calles de atrás de Reforma. Suelo que podría ser productivo (vivienda, oficinas, hoteles, comercios, etc.) sirve para recibir a un auto que no se moverá en 12 horas.
    3. Los autos llegan por algún lado. Más estacionamientos, más autos en las calles.
  3. Menos estacionamientos significará un encarecimiento del estacionamiento. Sí. Pero los estacionamientos actuales han afectado la productividad de la ciudad y su organización. Menos estacionamientos te puede ahorrar gasolina: tendrás algunos de tus destinos más cerca, por ejemplo, el comercio local. Claro, algunos me dirán: yo no quiero cambiar mis hábitos. Tienen todo su derecho, pero no a costa del beneficio público, es decir, las obligaciones de estacionamiento para los desarrollos inmobiliarios alteran el precio de todo e impactan negativamente la productividad, algo que pagamos, sin darnos cuenta, todos, usen o no el automóvil, lo tengan o no.
  4. Menos estacionamientos exige mejor transporte y el transporte no está mejorando al ritmo que la congestión demanda. Esto es una realidad, en esto tienen razón quienes se opongan a la nueva norma, pero al final de cuentas lo que detonará la norma es un número creciente de voces por un transporte “digno” (léase autobuses en buenas condiciones, de entrada baja, no muy llenos, seguros, ordenados, con carril exclusivo, conductores capacitados, etc.).
  5. Por años hemos hablado de densificar la ciudad para que no se siga expandiendo sin límites. En el caso de la Ciudad de México esto ha ocurrido, pero ha ocurrido con demasiadas entradas de auto, estacionamientos y por tanto autos. Las Granadas, por ejemplo, son la muestra de cómo densificar con autos en la misma infraestructura vial genera más problemas. ¿Qué habría pasado si cada una de estas torres de más de 20 pisos tuviera un número limitado de estacionamientos? Las Granadas ya serían un paraíso ciclista y tendrían mayor oferta de transporte.

Limitar la construcción de estacionamientos tendrá impactos rápidos en la ciudad: abaratamiento de la vivienda popular y media, auge del comercio local, reconversión de estacionamientos existentes en usos productivos, creación de empleo, y sobre todo, voces crecientes por un mejor transporte público. Será necesario abrir nuevos polígonos de parquímetros para equilibrar demanda y oferta.

Un ejemplo de la fuerte dependencia del automóvil:

En esta lógica, hemos sido capaces de que, por ejemplo, en el Hospital de Cancerología, se previeran más cajones que camas: si vemos la ciudad a partir del auto, claro que se requieren más cajones que camas, pero si lo vemos a partir de las personas, con el ahorro en la construcción del estacionamiento se podrían atender más pacientes, en una enfermedad mortal esto significa vidas salvadas.

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La que les debo

Tengo algunas ideas de infraestructura vial, incluidos estacionamientos, que tendría que ocurrir en los próximos años en la búsqueda de una mejor ciudad para todos, incluidos los que nunca se bajarán del auto.

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