La segunda vuelta

La elección de la próxima semana en el Estado de México equivale a la primera vuelta de la elección presidencial. El PRI siempre ha ganado allí, incluso los años previos a las elecciones del 2000 y 2006, donde quedó en segundo y tercer lugar, respectivamente, en la elección presidencial. Es decir, el Estado de México no ha definido la elección presidencial en la era de la alternancia.

Veo los siguientes escenarios:

a) Morena gana la elección, el PRI queda en segundo lugar: el electorado nacional interpretará que el PRI está muerto (de hecho, lo estará), lo que no significa que Morena vaya a ganar la elección presidencial, sino que ésta se centrará en dos posibles triunfadores, el candidato de Morena y otro (no priísta, naturalmente). Las posibilidades de una alianza PAN – PRD crecen.

b) Morena gana la elección, el PAN queda en segundo lugar: el electorado podría responder con una polarización de la elección presidencial entre ambos partidos. Ni PAN ni Morena estarían dispuestos a dar mucho en una negociación con el PRD, por lo que la búsqueda de la coalición por el PRD podría intensificarse con pocas posibilidades de influir en el resultado.

c) Morena gana la elección, el PRD queda en segundo lugar: escenario interesantísimo porque fortalece al PRD en una negociación hacia 2018, ya que hoy fácilmente se le descarta.

d) PRI gana la elección y Morena queda en segundo lugar: en mi percepción este es el resultado que más conviene a Morena, porque le da liderazgo y discurso durante un año, tendería a haber conflicto post-electoral, mayor desgaste para el PRI y menor voz para el PRD. El electorado podría interpretar que el PRI mantiene posibilidades lo cual tendería a fragmentar el voto en 2018.
e) PAN gana la elección. Imposible.

f) PRD gana la elección. Imposible.

Como dije, creo que a Morena le conviene perder la elección (pero creo que ganarán, lo que los podría “marear” rumbo a 2018). El PRI necesita a toda costa ganar, es su última esperanza, de no triunfar en el Estado de México, habrá una salida masiva de priístas hacia otras fuerzas, y eso definirá mucho el próximo año.

Más allá de triunfar, para PRD y PAN, algo que descarto, creo que al PRD le conviene el escenario a): un triunfo de Morena con segundo lugar del PRI (o del PRD, por supuesto). Sólo veo una oportunidad de que el PRD gane el año próximo, y es muy remota: construir un discurso de izquierda mucho más ganador que el de “con este viejo caballo de palo” que ha dominado a Morena. La Ciudad de México tiene mucho que contarle a un país sumido entre la violencia y la corrupción, la Ciudad de México lleva 20 años de gobierno de izquierda (más allá de nombres como Mancera, Ebrard, López Obrador o Cárdenas). Se necesita chispa, audacia, para que los mexicanos pensemos en las bondades de un proyecto de izquierda distinto al de Morena.

En el caso del PAN, insisto, veo imposible el triunfo de Josefina Vázquez Mota, el escenario que más les conviene es que en la caída del PRI logren el segundo lugar, lo que perfilará la elección de 2018 como una segunda vuelta.

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